Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 1 Corintios 13:8-13
¿Alguna vez anhelas algo que vislumbras pero no logras alcanzar del todo? C. S. Lewis anhelaba felicidad. Escribió: «nuestro anhelo de hacernos uno con algo en un universo del que ahora nos sentimos distanciados, haber atravesado una puerta que siempre hemos visto desde fuera… es… el indicador más fiel de nuestra verdadera situación. Y ser llamados por fin a entrar será… la sanación de ese prolongado anhelo… El hombre en su totalidad está destinado a beber la felicidad de la fuente de la felicidad».
Lewis habla del gozo que experimentaremos plenamente cuando veamos a Jesús cara a cara. Como creyentes en Jesús, tenemos el gozo de Cristo a través de la obra de su Espíritu en nosotros. Pero, lamentablemente, este gozo está obstaculizado por el pecado y la muerte, las fuerzas del mal y el quebranto del mundo. Pablo escribe: «Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido» (1 Corintios 13:12). En el versículo 10, habla de «lo perfecto» que vendrá: el momento en que conoceremos y experimentaremos el gozo en su totalidad, porque estaremos con Jesús.
Aunque esperamos expectantes ese día, Él nos da ahora un pequeño anticipo del gozo desbordante y sin obstáculos del cielo.
Reflexiona y ora
¿Cómo crees que será ver a Jesús? ¿Qué es lo que más anhelas respecto al cielo?
Padre, anhelo el día cuando te conozca por completo.
De Alyson Kieda